Bienvenido a Grupeta Kalpemur, un blog hecho para y por los amantes del cicloturismo y la naturaleza. Aquí podás encontrar pequeñas crónicas sobre nuestras últimas escapadas en bici así como entrevistas, fotos, vídeos y otras muchas entradas sobre el cicloturimo en general. Tu también puedes participar, si te interesa ponte en contacto en la dirección de correo electrónico grupetakalpemur@hotmail.es
martes, 26 de agosto de 2014
lunes, 14 de julio de 2014
LUCHON-BAYONA 2014
27 de JUNIO:
Al fin se acerca el día
que tenía marcado este año en el calendario cicloturista. Hoy termino de
trabajar un rato antes y marcho rápido a casa para terminar de preparar la
mochila y todo el equipaje habitual de una marcha cicloturista: ropa ciclista,
casco, comida, zapatos,
cuentakilómetros, pulsómetro, …
Bajo antes de tiempo y
Juanillo llega puntual con su furgoneta, cargar la bolsa y arrancar camino a
Bayona para pillar el bus que debe llevarnos a Luchon para el inicio de la
prueba. Viaje de ida hasta Bayona sin incidentes repasando la logística de la
prueba (horarios, hoteles, …). Una vez allí formalizamos la inscripción en
perfecto francés, cargamos las bicicletas en una furgoneta (de manera muy
rudimentaria – lastima de foto) y montamos en el autobús tras coincidir e
intercambiar comentarios con un par de compañeros de Vitoria.
Viaje tranquilo, en el
que aprovechamos a comer algo y pegar una cabezadita, a pesar del bullicio de
quien no comparte nuestra afición por la siesta. También aprovechamos para
revisar el recorrido y los pasos que debemos seguir a nuestra llegada a Luchon.
Una vez en Luchon
recuperamos rápidamente las bicicletas y emprendemos la búsqueda del hotel.
Después de un par de paseos de más lo encontramos y tras hacer el checking en
el hotel y guardar las bicis marchamos en busca de los compañeros vitorianos a
intercambiar experiencias ciclísticas mientras conocemos Luchon.
Mientras charlamos
animadamente sobre la prueba y las intenciones de cada uno, llega Sergio con la
cuadrilla de Bilbao con la que tiene intención de hacer la prueba en un solo día
y los comentarios y las risas van a más. Lamentablemente se va haciendo tarde y
tenemos que cenar así que marchamos en busca de otros compañeros vitorianos, que
llegaban más tarde, con los que hemos quedado a cenar y a los que acompañaremos
durante la prueba.
Justo acaban de llegar
cuando llegamos a su hotel, de manera que la cena se hace esperar y da lugar a
que nos vayamos conociendo e intercambiando opiniones sobre cómo afrontar lo
que se nos viene encima al día siguiente. Por fin la cena esta lista, y entre
pasta, pollo y variados comentarios ciclistas se va animando la noche. Tras una
agradable sobremesa se decide disolver la reunión y tras quedar para el día
siguiente, cada uno marchamos a descansar a nuestro hotel.
28 de JUNIO:
Suena el despertador,
vestirse de romano a toda pastilla y bajar a desayunar. Sergio y los demás
compañeros que van a un día ya están desayunando, nos unimos a su desayuno y
les despedimos, ellos arrancarán media hora antes. Terminamos de desayunar y
subimos a preparar el equipaje, para cuando me quiero dar cuenta Juanillo ya ha
arrancado y a mi aun me falta por hacer lo más importante; le dejo que se
adelante.
Por fin bajo y cojo la
bici, Juan ya ha montado el equipaje en la furgoneta cuando yo llego, pero el
resto de compañeros andan más tardíos, de manera que toca esperar.
Una vez estamos todos
abajo nos dirigimos a la línea de salida para sellar y arrancar la prueba. En
el camino nos encontramos con varios compañeros más de Vitoria. Sellamos la
salida y arrancamos hacia Peyresourde y … la primera en la frente: primer cruce
a izquierda que nos saltamos, demasiado temprano para fijarnos en flechitas
amarillas. Afortunadamente somos muchos y los últimos nos avisan de nuestro
error.
Iniciamos la subida a
Peyresourde y en los primeros kilómetros noto que la cadena va saltando en los
piñones más grandes cuando fuerzo. Decido no forzar y utilizar todo el
desarrollo desde el principio y esperar a más adelante para intentar ajustarlo.
Poco después nos fijamos que el cambio de una compañera va saltando continuamente,
lo que nos obliga a parar e intentar solucionarlo. Afortunadamente la furgoneta
de apoyo aún estaba por detrás y nos pudo echar un cable. Por el contrario
ninguno somos un experto mecánico y no sabemos solucionarle el problema de modo
que es ella misma quién decide que va a desmontar la cadena y montar de nuevo
su cadena vieja que había cambiado la semana anterior y por alguna extraña
razón había decidido traer. Creo que debió ser la misma extraña razón por la
que yo metí el multi-herramienta en la mochila que permitió desmontar y volver
a montar la cadena. Por fortuna conseguíamos esquivar la primera dificultad extra
con éxito. Algunos compañeros no se
percatan de la avería y continúan adelante. El puerto es largo y la furgoneta
les pillará antes de llegar arriba para informarles del problema.
Yo aprovecho la avería para
ajustar mi cambio y arranco minutos antes de que solucionen la avería. Subo el
puerto poco a poco, disfrutando de la subida y de las vistas; y terminando de
ajustar el cambio (media vuelta a un lado – media vuelta al otro). Con la
tranquilidad que da saber que aún viene alguien por detrás. Sorprendentemente
voy pasando gente.
Por fin llego arriba,
donde esperan los compañeros que marchaban por delante cuando sucedió la avería
y allí esperamos mientras comemos algún bocadillo. Juan junto a otros
compañeros que ya llevan tiempo esperando deciden comenzar el descenso
tranquilos y subir el Col d’Aspin. Al poco llegan los dos rezagados y tras
avituallarse como es debido emprendemos el descenso camino de Arreau para subir
el segundo puerto del día: el Col d’Aspin.
Algunos compañeros han
decidido esperarnos al comienzo del puerto, y desde abajo comenzamos juntos. Aquí
quedan en evidencia mis dotes de escalador, ya que me quedo descolgado en
cuanto la carretera se empina un pelín más de la cuenta, aunque consigo subir
el puerto sin perder de vista a los compañeros e incluso alcanzando a uno tres kilómetros
antes de finalizar. La verdad que disfrute mucho de las vistas que brinda este
puerto. Arriba espera Juan, a quién he
intuido con su traje rosa en las largas curvas del puerto. Avituallamiento, sello
y aprovechamos para reagruparnos y emprendemos el descenso.
Hacemos el descenso
tranquilo y nos damos cuenta de que algo falla, los compañeros más retrasados
no nos alcanzan, de modo que decidimos parar y esperar a ver que sucede. Pronto
nos enteramos de que ha habido un doble pinchazo bajando y decidimos esperar
sentados en una parada de bus a que lo solucionen y nos alcancen antes de
comenzar a subir Tourmalet. Llamada a casa para informar de que todo va bien y
enseguida aparecen los compañeros y reanudamos la marcha en busca del “coco” de
la marcha. En Saint Marie de Campan se nos une el chofer de la furgoneta de
apoyo, quien se había llevado la bici para subir Tourmalet con nosotros.
Disfrutamos juntos de los primeros kilómetros, pero una vez más vence la
gravedad y me distancio de mis compañeros. Poco a poco voy subiendo el puerto y
antes de llegar a La Mongie se empieza a notar el fuerte viento, que ya nos
acompañará en lo que queda de ascensión.
Como anécdota contar que
en los kilómetros finales, en los que subía entre 5 y 7 por hora, se me metió
otro ciclista a rueda para protegerse del aire, tengo serias dudas de que a esa
velocidad valga de algo. Aunque también es verdad que quito mucho aire.
Una vez superada La
Mongie los últimos kilómetros (los más duros) se hicieron con un viento
insufrible y mucho calor. El viento arrastraba la arenilla de la cima de la
montaña y resultaba realmente muy molesto e incluso peligroso.
Al llegar a la cima allí
estaba Juan, haciendo de reportero gráfico tras tomar una cerveza en el
restaurante. ¿Os podéis creer que con la ventaja que le di no saco una para mí?
Tras la foto de rigor
arrancamos el descenso con mucho cuidado, ya que si las rachas de viento eran
peligrosas subiendo, mucho más bajando. Enseguida llegamos al avituallamiento;
sello y foto en Tourmalet. Donde a Juan aprovecha para sentarse a descansar un
rato y sufre un tremendo calambre en ambas piernas que le impide ponerse en
píe. Le echamos una mano para levantarse y un compañero le indica los
estiramientos que debe realizar y como hacerlos para evitar que le vuelva a
suceder. Según dijo: “mono de santo”. En este punto nos reagrupamos todos, por
lo que estuvimos esperando un buen rato y Juan comenzó a “comer por de más”.
Hasta que al fin decidimos arrancar camino de Argelés.
En el planteamiento
inicial Argeles era parada obligada para comer, pero en nuestro caso lo fue
también por ser la segunda avería gorda del día. Inexplicablemente justo cuando
íbamos a parar, la cadena de un compañero se revolvió quedando atrapada entre
el desviador y el plato. Afortunadamente ya sabíamos que contábamos en el grupo
con una mecánica espectacular que nos solucionaría el problema. Y así fue, tras
un inicio de duda conseguimos dar también con la solución, mientras
aprovechábamos para reponer fuerzas.
Al ir a reiniciar la
marcha Juan se dio cuenta de que su sillín estaba roto y rápidamente se decidió
cambiarlo por el de la bici del chofer para poder continuar, pequeña incidencia
que alargo un poco más la parada.
Por fin arrancamos camino
del Col de Soulor, y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos subiendo de
nuevo. Tras una parada técnica al inicio de puerto Pedro y yo establecimos la
grupeta de sprinters y subimos el puerto poco a poco, charlando y parando un
par de veces a refrescarnos. A falta de 5km nos alcanzó un compañero que por
error se había colado en una carrera master (esto a mí no me pasa). Tras
comentarlo siguió hacia adelante y nosotros mantuvimos nuestro ritmo machacón.
Al fin llegamos a la cima de Soulor donde nos esperaba la mayoría del grupo.
Ultimo sello del día, reponer fuerzas y a por el Aubisque.
En todo esto el día
estupendo que llevábamos hasta Argeles había ido cambiando, tal como avisaban
las previsiones, y la tormenta parecía inminente. Así que sin retrasarnos
demasiado partimos a cumplir con el “tramite” del Col de Aubisque, aunque los
últimos kilómetros se hicieron duros después de todo lo que llevábamos
acumulado.
Llegar arriba,
avituallamiento rápido y descenso hasta Laruns. Donde esperaba Juan y algún
otro compañero, que habían iniciado antes el descenso, junto a los coches de
apoyo para rodar juntos lo que quedaba de etapa. El compañero que más en forma
estaba cogió la cabeza del grupo y nos guío entre la tormenta a toda pastilla
hasta Oloron. Donde recuperamos nuestras mochilas y nos despedimos de los
compañeros de viaje hasta el día siguiente.
No nos resultó difícil
encontrar el hotel en esta ocasión y rápidamente guardamos las bicis en el
cuarto lavandería, subimos a la habitación, ducha rápida, preparar ropa para el
día siguiente y bajar a cenar, antes de que cerraran el restaurante. En el
restaurante no encontramos con Beitia y Cía que habían llegado un poco antes y
con los que casualmente compartíamos hotel. Mantuvimos una charla rápida sobre
la jornada mientras pedíamos la cena y comprobamos que había cierto miedo a que
el chaparrón del final de la jornada continuará a la mañana siguiente, pero
teníamos claro que después de haber pasado lo peor no nos podíamos echar atrás,
aunque cayeran chuzos de punta. Así que sin perder ni un segundo nos pusimos al
alpiste, que teníamos que descansar para el día siguiente. Una cañita rápida
antes de que nos sirvieran la comida y a disfrutar de la cena mientras
comentamos el día pasado y planeamos la mañana siguiente.
Esta noche no nos costó
nada coger el sueño, el cansancio y la copiosa cena ayudo a ello. De nuevo
estábamos “comiendo por demás”.
29 DE JUNIO
De modo que a la mañana
siguiente nos levantamos a las 6:30 y bajamos a desayunar. Nueva sorpresa
cuando nos encontramos en la entrada del restaurante con Mª Jesús y Román que
también habían dormido en el hotel. Tras unos minutos de charla durante el
desayuno arrancaron y nosotros nos quedamos terminando de desayunar. Llamada a
los compañeros de la jornada anterior, pero se alojan en otro hotel y nos
avisan que aún está la cosa algo desorganizada y que saldrán más tarde. Así que
decidimos dejar las maletas a Beitia y Cía, que también viajan con coche de
apoyo y comenzar nuestra jornada de ciclismo solos.
Nos quedan 130 kilómetros
de trámite hasta Bayona. La mañana arranca sin lluvias, pero con el suelo
mojado y el cielo que no presagia nada bueno. Pasamos el primer control del día
a la salida de Oloron y emprendemos la marcha a ritmo crucero. Juan ha “comido
por demás” en el desayuno y el ritmo es suave, vamos cogiendo ritmo, pero a los
45’ comienza a llover. Hemos salvado la primera hora, pero la lluvia nos
acompañará lo que queda de día. Paramos a ponernos el chubasquero y nos pilla
el primer grupillo, donde coincidimos con un francés que salió a hacerla en un
día pero tuvo que modificar sus planes y dormir en Oloron. Con el fuimos
charlando hasta el inicio del Coll de Osquich, donde el esfuerzo del día
anterior le paso factura y se descolgó. Subimos tranquilos el puerto y coronamos
sin mayor dificultad, como el día anterior siempre Juan por delante. Paramos
arriba en el avituallamiento, sellamos y continuamos “comiendo por demás” (esta
era mi estrategia para ganar a Juan). Tras comer emprendemos el descenso y tras
el comenzamos el famoso sube-baja de la Luchon-Bayona. Unos repechos los
subimos con la inercia que cogemos en el descenso del anterior y en otros toca
sufrir para coronarlos. En uno de los que subimos con la inercia adelantamos a
dos franceses que iban charlando tranquilamente, pero a los que no les debió
gustar que les adelantásemos, ya que en el siguiente repecho pegaron un
achuchón importante. Decidimos no picarnos y mantener la distancia. Y así
continuamos todo el sube-baja hasta Hasparren donde Juan decidío aumentar un
poco el ritmo y aprovechando un repecho les adelantamos y dejamos atrás. En ese
momento le dí un relevo a Juan y así fue la cosa hasta meta, la táctica de
hacerle “comer por demás” funciono y llegando a Bayona tuvo que esconderse del
viento tras de mí, e incluso se le salió la cadena en el último repecho. Decidí
esperar, ya que atacar cuando a un compañero se le sale la cadena está muy feo.
Y juntos llegamos a meta justo antes de que callera un chaparrón de órdago.
Coger un poco de aire, último
sello en meta, algo de picar, una cerveza y a celebrar la nueva hazaña.
Luchon-Bayona superada!!!
Poco a poco fueron
llegando el resto de compañeros y charlamos con todos ellos.
Primer año en
Luchon-Bayona, una gran experiencia con muy buena compañía. Confío en poder
compartirla otro año con tan buena compañía como este.
¿Quién se anima para 2016?
P.D. Significar la
importancia de los coches de apoyo para realizar esta prueba, sin ellos es muy
probable que algún compañero no pudiera haber terminado además permiten que la
noche intermedia sea más cómoda. Sin duda indispensable. Muchas gracias.
lunes, 30 de junio de 2014
Una Agónica Aventura: una Super Brevet Al-Andalus de 2000 km
Incluida en el calendario Internacional de pruebas ciclistas de ULTRA FONDO y bajo la dependencia y supervisión del AUDAX CLUB PARISIENNE, esta SUPER BREVET de 2000 km, tenía previsto su inicio, a las 19:00 horas del 10 de Junio de 2014, desde la fantástica y acogedora ciudad de VILLANUEVA de CORDOBA (cuna del jamón ibérico).
Sobre las 18:00 h, se celebró en el Ayuntamiento de la Ciudad, una rueda de prensa donde asistieron diversas autoridades de la localidad además de medios de comunicación y público en general.
Se explicó por parte del organizador Manuel Valléz (El Capi), la idea fundamental y el objetivo principal de AL-ANDALUS 2014 (siendo esta, una apuesta por este tipo de deporte, donde se pueden dar a conocermuchas localidades y municipios pequeños con vistas a la parte turistica).
A continuación, EL CAPI, pasó a presentar a los cinco Ultrafondistas que serían los protagonistas principales del evento.
Fran Vacas(Madrid), Fran Menor(Cordoba), Manolo Morente(Madrid), Juan Carlos Pinedo(Bilbao) y Eduardo Pascual(Vitoria).
En esta rueda de prensa, el público asistente, no daba crédito a las palabras de Manuel Valléz.
“¿¿2000 km en 5 días??, ¿¿”El primer día 580 km”??, ¿¿”No dormir en toda la noche??”.
¿Cómo iban a hacer esto 5 ciclistas NO PROFESIONALES?.
Una vez, finalizada la exposición, la Concejala de Deportes y sus autoridades desearon toda la suerte del mundo a los deportistas y a la organización de la prueba, brindando la oportunidad de poder organizar una nueva y futura salida de AL-Andalus desde esta misma ciudad.
Acto seguido y aproximadamente con una media hora de retraso, (sobre las 19:30 h.),comenzaba la que para mí ha sido la prueba ciclista más dura y exigente de mi vida.
Fue la concejala de deportes , la que dio el pistoletazo de salida de la prueba, siendo escoltados por un coche de la policía local y casi una veintena de ciclistas de la peña ciclista JAROTEpor toda la localidad, atreviendose algunos de ellos a hacer casi una treintena de kilómetros en dirección POZOBLANCO.
Y justo aquí empezaron los primeros problemas.
En vez de coger dirección Peñarroya-Pueblo Nuevo, cogimos dirección Villaviciosa de Córdoba, Hinojosa del Duque, Belalcazar y cuando vimos un cartel que ponía “Comunidad Extremeña”, fue cuando nos dimos cuenta de que íbamos en mala dirección.
Habiamos recorrido 40 km en una dirección equivocada. Pues nada, refrigerio en un bar de Belalcazar y ha deshacer los 40 km recorridos hasta llegar de nuevo al cruce de Alcaracejos para coger dirección Peñarroya.
En tiempo de retraso, se iba acumulando (ya casi 3 horas y 80 km de más), pero no perdimos las fé y a continuar, las fuerzas todavía estaban intactas.
Pero, un nuevo contratiempo se nos presentaba, porque 50 km antes de llegar al primer control de Alanis, la carretera estaba totalmente intransitable, era un camino sin asfaltar con piedras y grava. Un escollo que no podíamos esquivar, (ya era de noche) y estábamos arriesgándonos a tener cualquier accidente o incluso a cualquier avería en las bicicletas.
Pero poco a poco conseguimos superar este nuevo obstáculo y llegar a ALANIS con 4 horas y media de retraso sobre el horario previsto y 217 km en las piernas, eran las 3 y media de la madrugada.
En Alanís, se encontraba el coche de control, que nos estaba esperando para sellarnos la tarjeta, y también para abastecernos de café caliente y algunas barritas y geles.
Allí estuvimos parados una media hora, repusimos uno poco de energía
y nuevamente en marcha, la noche estaba fresca en la Sierra Norte de Sevilla, atravesamos Cazalla de la Sierra hasta llegar al embalse del Pintao y así llegar al segundo control en Aracena.
Allí, en un restaurante a la salida en dirección para Portugal volvimos a reponer fuerzas.
Ya había amanecido, hacía fresco pero el día se amenazaba con bastante calor.
Sin prisa pero sin pausa nuevamente en carretera hasta Rosal de la Frontera donde comimos en otro restaurante, perdiendo casi dos horas ya que la comida tardaba y tardaba y lo que iba a ser una comida rápida se convirtió en otra pérdida de tiempo de más de 1 hora.
Nuevamente carretera y mucho calor.
Ahora, con más de 35 grados y camino de Lepe primero y después de Huelva tuvimos que pararnos cada 20-25 km. porque tanto el calor como el aire en contra hacía mella y los bidones de agua caían que daba gusto.
El siguiente punto de control estaba en Lepe y después en el Rocío, (coincidiendo con el regreso de los romeros) que también contribuyeron a acumular retraso llegando por fin a Sevilla, concretamente a Bormujos con más de 4 horas de retraso y maltrechos por las condiciones adversas que evidentemente no se habían tenido encuenta a la hora de planificar los tiempos de paso.
A Bormujos llegamos sobre las 3 de la mañana. Allí, pudimos descansar, aunque poco tiempo ya que el retraso acumulado hizo que tuviéramos que recortar tiempo de descanso (posiblemente un error) porque lo que conseguimos fue fatigar más y mas al cuerpo que ya acumulaba demasiada fatiga.
La salida de Sevilla hasta coger la N-IV fue otro de los motivos de pérdida de tiempo, coincidiendo en la salida con la hora punta de entrada a los trabajos, colegios, etc, lo que ponía en serio peligro nuestra integridad física.
Al final se consiguió sin ningún percance pero con más y más tiempo de retraso.
Llegamos a Sanlúcar de Barrameda, y en el control de sellado, nuevamente aprovechamos para reponer fuerzas ya que el calor era insoportable.
Nuevamente en marcha en dirección a Conil, y al calor, se sumaba el aire en contra, un viento de 50 km/h que no nos dejaba avanzar.
UNA ODISEA.
Como pudimosllegamos hasta Conil donde unos amigos nos brindaron su casa para comer, ducharnos y dormir durante un rato, (muchas gracias ANGELA y JESUS).
Las fuerzas estaban muy muy mermadas, era necesario cambiar de estrategia.
Ahora marcharíamos por la noche y descansaríamos en las horas de máximo calor.
Sobre las 9 de la tarde nos pusimos en marcha, el viento no había amainado ni la dirección había cambiado, lo que nos esperaba era otro infierno, como así fue, no obstante sin prisa pero sin pausas y haciendo relevos en la cabeza llegamos a Tarifa, subimos el puerto del Bugio hasta el mirador del Estrecho lo subimos con un viento de 50 km/h con rachas de 70 km/h. a las 3 de la madrugada, tanto la guardia civil
como los coches que adelantaban o cruzaban no daban crédito a lo que estaban viendo, pero no eran ovnis, eran 5 locos que se habían escapado de Villanueva de Córdoba y que estaban escribiendo algo muy grande para el ciclismo, al menos para ellos.
En el refugio del mirador descansamos durante media hora a reponer fuerzas y resguardarnos del frio y viento; después continuamos dirección Algeciras, donde el viento se calmó.
A las 6 de la madrugada llegamos a los Ángeles, pedanía de Jimena de la Frontera donde volvimos a parar en un bar para desayunar.
Ahora esperaba nada menos que 50 km. de subida hasta Ronda que en coche es dura pero en bici es un paseo por el infierno y la penalidad.
La ruta continuaba y la carretera cada vez era más y más dura.
Pasada Ronda, el nuevo destino era Antequera donde con más pena que gloria y debido al fuerte calor conseguimos llegar casi exahustos.
En Antequera, pudimos descansar y comer en un hotel que consiguieron encontrar en el centro del pueblo, Ruth y Bea,esposas de Fran Vacas y Manolo Morente respectivamente,.
Lo mismo sobre las 9 de la tarde otra vez encima de la bici, y a subir el Torcal de Antequera (en esos momentos, estaba jugando la selección española de futbol), la gente decía si estabamos locos, que como ibamos a subir el Torcal con lo que llevabamos encima, increíble pero cierto.
Subida al trantran y la bajada como se pudo.
En Casabermeja nos encontramos con unas obras que hacen desviar el recorrido por el interior dificultando el recorrido y la señalización.
No obstante al final llegamos al embalse de Viñuelas en VELEZ-MALAGA donde Yo, (Fran Menor) decido abandonar la aventura y bajarme de la bici, debido a hinchazón y heridas sangrantes en el trasero que me impedían sentarme en el sillín, ya no sabía como me iba a poner, ya que las heridas sangraban provocándome mucho dolor y agonía.
No podía seguir.
Momentos antes, en la bajada del Torcal Eduardo y Juan Carlos habían decidido dejar el grupo ya que el ritmo para ellos era excesivo y además tenían problemas de sueño, con lo que se dividieron en dos grupos Fran Vacas, Manolo Morente y Fran Menor por un lado y Eduardo y Juan Carlos por otro, más tarde, Fran Menor decide abandonar.
En el embalse de Viñuelas arropado con una manta térmica esperó a que lo socorrieran para transportarlo a su domicilio gracias al seguro SEGURA-BICI (obsequio para los componentes de la prueba) fuese llevado a su domicilio en Córdoba.
El grupo de los vascos paró a dormir en Vélez Málaga y Fran Vacas y Manolo Morente continuaron hasta Almería que fue donde pararon a descansar y comer, siguiendo la táctica nueva emprendida en el segundo día.
YA estaban convencidos ambos grupos de que el tiempo previsto no se iba a cumplir con lo que decidieron ir al ritmo que en cada momento les pidiera el cuerpo sin preocuparse de mucho más, pero sin relajarse, ya que el trabajo esperaba y los días de permiso se acababan.
Atravesaron la costa Tropical primero con el mar en plena calma, pero con mucho calor, en especial al paso por el Ejido que debido a los plásticos reflectaba el calor y los 3-4 grados se notaban.
A la salida de Almería, a la altura del aeropuerto volvieron a coincidir juntándose nuevamente, pero fueron juntos nada más que hasta Carboneras donde los vascos volvieron a parar a dormir y de nuevo se rompió la unidad de grupo.
Los paisajes atravesados, paradisiacos, quedaron en las retinas de los participantes, algunos piensan veranear con la familia.
Por la mañana empezaron a subir desde San Juan de los Terreros a Pulpí, Huercal-Overa y hasta el puerto de Sra. María de Nieva, poniéndose en poco más de 50 km. desde 0 metros de altura en San Juan de los Terreros hasta 1085 metros. La subidita fue larga y dura, y las fuerzas casi no existían.
Como se pudo llegaron hasta los Vélez Rubio y Blanco, reponiendo fuerzas en el Rubio y hasta llegar a Puebla de Don Fabrique donde comieron y descansaron un poco antes de salir para Siles ya que querían aprovechar que las temperaturas no eran tan extremas como días anteriores para llegar al menos hasta el siguiente control.
La gente no daba crédito como se podía dormir en el suelo, y eso que no sabían que llevaban nada más y nada menos que 5 días en marcha y casi 1.500 km. en las patas.
Atravesando la Sierra del Pinar por su puerto de 1.600 m. llegaron a la provincia de Jaén, que ya no dejarían hasta poco antes de terminar la ruta, pasaron por Santiago de la Espada, repusieron nuevamente fuerzas y atravesando toda la Sierra de Cazorla Segura y
las Villas, llegaron primero a Siles, bajando por el puerto de la Canalica y Fran y Manolo continuaron hasta Puente de Génave donde durmieron, cambiando nuevamente el planing. Los vascos lo hicieron en Santiago de la Espada.
Por fin llegó el último día, el deseado pero a la vez el temido.
Como se pudo, se llegó hasta La Carolina. El retraso acumulado, casi de un día, hizo no poder disfrutar de la hospitalidad de los Carolinenses y de su Ayuntamiento.
En otra ocasión será, sabemos que el Ayuntamiento de La Carolina apoya este proyecto a gran escala y así se quiere anunciar y al mismo tiempo denunciar(para que se sepa y transmita vergüenza a otros municipios) que aun habiendo recibido la misma información que el de la Carolina ni se han molestado en ayudarnos, salvo Puebla de Don Fadrique y Jimena de la Frontera.
Fran y Manolo llegaron a la Carolina sobre las 7:30 y los Vascos sobre las 14 horas, prosiguiendo hasta Linares primero y luego hasta Andújar y Marmolejo donde ambos repusieron fuerzas para afrontar los 70 km. finales que les quedaban que eran los más duros ya que la subida hasta Cardeña se hizo eterna llegando por fin los primeros a Villanueva de Cordoba, sobre las 17:35 y los Vascos sobre las 04:30 horas.
Ni que decir tiene que TODOS llegaron exhaustos, que a todos se les reconoce el mismo mérito y que TODOS, han escrito una página muy importante en el ciclismo de ultra fondo. Los mensajes recibidos con Facebook. Twiter, privados, etc., así lo demuestran y cosa curiosa ya hay apuntados más de una docena para la próxima edición.
Recibidos por la Concejala del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba y entrevistados por el cronista de la ciudad, fueron obsequiados con una bolsa con productos específicos de la tierra y una insignia de la ciudad, nosotros obsequiamos al Ayuntamiento con un maillot oficial de la prueba que es nuestro mayor y mejor tesoro.
Por último agradecer el apoyo prestado a las instituciones como a las firmas que se han interesado y creído en el proyecto como Obra Social La Caixa, Segura-Bici, Biociclismo y los ayuntamientos de La Carolina, Puebla de Don Fadrique, Jimena de la Frontera y como no Villanueva de Córdoba.
Ver todo el recorrido de la aventura pinchando en:
Ver
más fotos pinchando en el siguiente enlace:
52 fotos
Crónica Al Andalus
Salimos de Villanueva de Córdoba con 30’ de retraso por
cuestiones de protocolo (rueda de prensa). Nos acompañan los componentes de la
peña ciclista JAROTE. Nos abandonan a la
altura de Pozoblanco.
Por un error (no estar pendiente
del GPS) nos vamos hasta el límite de comunidad de Extremadura, donde nos damos
cuenta y rectificamos, total 40+40 = 80km de más.
Entramos en el parque natural de
la Sierra Norte, nos encontramos con una emboscada de unos 50km 3 puertos
enlazados con la carretera totalmente descarnada, parecía la vía del tren con
mucho cuidado de no pinchar y caer llegamos a Alanis 1º control 8h 54’ (217km).
Seguimos por Cazalla de la Sierra
el embalse del Pintao, puerto Padrona,- Santa Olalla de la Jara, para llegar a
Aracena 2º control 4h 56’ (115km). Continuamos con carretera favorable hasta el
3º control en Rosal de la Frontera 2h 39’ (64,7km) donde comemos pero con 1
hora de más de pérdida de tiempo.
Salimos dirección de Cabezas Rubias- Gibraleon- Huelva – Matalascañas –
El Rocio – Hinojos 10h 09’ (196km). Todo el recorrido favorable pero con aire
en contra y entre 30 y 40 º de temperatura.
Salimos dirección Sevilla
(Bormujos), pasamos por Pilas-Aznalcazar, hasta llegar al destino muy cansados
por los 627 km y las condiciones adversas 2h 38’ (34,8km).
En Bormujos estamos sobre 45’
buscando el hotel, al llevar retraso sobre el horario previsto, deciden acortar las horas de sueño (grave error) total
solo dormimos 1 hora.
Salimos y tenemos serios problemas
con el tráfico y el lio para pasar Sevilla, con la consiguiente pérdida de
tiempo llegamos a Dos Hermanas , continuamos por Las Cabezas de San Juan para
llegar a Sanlúcar de Barrameda 5h 26’ (119km).
Con el viento en contra y mucho tráfico llegamos a Conil de la Frontera
donde comemos y dormimos 2h. Se cambió a dormir a la tarde para quitarnos el
calor pero las horas perdidas de sueño
el cuerpo nos las pedía y a mi particularmente me entraba la modorra y me dormía, tenía que parar unos
15’ para dormir y empezar de nuevo.
El puerto del Bujedo lo subíamos
con viento de 50km/h y rachas de 70km/h a las 3 de la madrugada 18h05’ hasta
Jimena de la Frontera donde desayunamos y a dormir otro poco porque quedaban unos 50km de subida hasta Ronda 7h
47’ rozamos el parque natural de los Alcornocales y Sierra de Grazalema,
tiramos hasta Antequera donde comimos y dormimos unas 4h , salimos a las 21h
para calentar la subida al Torcal, una subida larga 14km y dura 450mts de
desnivel. En Casa Bemeja hay obras y nos desvían haciendo más difícil el
recorrido, aquí decidimos separarnos para no dificultar la marcha de Fran Vacas
y Manuel Morente. Nosotros paramos a dormir en Velez Malaga 4h y ellos
siguieron hasta Almeria donde hicieron lo mismo.
La costa tropical preciosa y con
el aire en calma. Al llegar a Almeria nueva pérdida y vueltas y más vueltas,
preguntar, volver a preguntar, hasta encontrar la salida y en ese momento
aparecen los dos compañeros de viaje. Vamos juntos por el parque del Cabo de Gata hasta Carboneras, donde Juan
Carlos y yo paramos a dormir otras 4h nos despedimos sabiendo que posiblemente
no volveríamos a encontrarnos.
Salimos dirección a San Juan de los Terreros donde
llegamos a las 8h 57’, aquí empieza una subida interminable hasta los 1085mts el
puerto de Sata Maria de Nieva por cierto un puerto largo pero suave, de los de
disfrutar). Llegamos a Velez Rubio donde
comemos. Continuamos por Velez
Blanco y Pto Maria para llegar a una llanada que me recordaba a nuestra llanada Alavesa para llegar a Puebla
de Don Fabrique, donde empieza un precioso puerto El Pinar 1600mts y más bonito
si cabe la bajada a Santiago de la Espada, estamos en pleno parque natural de
Cazorla y Segura. Unas vacaciones las haré en Santiago de la Espada.
Dormimos en Santiago de la Espada y a las 3h después de 4h de dormir continuamos
la marcha hacia Siles, subiendo no se qué puerto decían que más bonito que el
Pinar y donde no nos comimos un ciervo de casualidad. La bajada a Siles muy
larga y peligrosa por el asfalto y al ser de noche.
De Siles a Venta de los Santos y
la Carolina, donde comemos y de seguido a Linares, este tramo se hace rápido.
Pero aquí nos relajamos y volvemos a confundirnos dos veces, total que la
preparamos, de haber llegado sobre la 1h
a llegar a las 4h30’.
Yo particularmente sufrí de más al
no dar descanso al cuerpo y tanto al amanecer como al anochecer me podía el
sueño teniendo que parar al menos 15’ porque si no me mataba.
Una Super Brevet espectacular no
puede haber ni por asomo otra parecida.
El recorrido toca prácticamente
todos los parques naturales de Andalucia,
El kilometraje ( 2000 Km)
La dureza (21300 mts de desnivel
acumulado)
La temperatura (entre 25 y 38
grados)
Y el fuerte viento en la zona del
estrecho
La hacen inigualable
AL-ANDALUS 2014 REALIZADA
Llegó la hora de la verdad prevista en el calendario internacional de ultra fondo; fecha 10 de junio de 2014 con salida desde Villanueva de Córdoba, dicho sea de paso ciudad bella, acogedora, cuna del jamón ibérico.
Antes de la salida se realizó una rueda de prensa a fin de divulgar algunos pormenores de la prueba a los que no daban crédito como 5 personas mayores, sin curriculum profesional ciclista se habían atrevido a inscribirse en esta prueba, reto, locura o como se le quiera llamar que se acepta cualquier calificativo de buen grado.
El mayor asombro fue cuando yo como organizador de la prueba expliqué como se iba a tratar de desarrollar la prueba, haciendo por ejemplo el primer día casi 600 km., evidentemente sin dormir y así se hizo a pesar de las condiciones meteorológicas no acompañaron.
La Concejala de deportes y el ayuntamiento nos acogieron espléndidamente y decididamente apuestan por este tipo de ciclismo que seguro dará muchos beneficios a la ciudad, aunque no lo hacen precisamente por ese motivo sino por apuesta por el deporte.
En la rueda de prensa cada participante fue relatando su curriculum deportivo que no profesional y enseguida descubrieron que no estaban ante 5 cantamañanas que iban a tratar de hacer algo insólito y descabellado, sino que tenían bastantes posibilidades de tener éxito, como afortunadamente así ha sido.
Con media hora de retraso por cuestiones de protocolo, como es lógico, se da la salida por la concejala de deportes y acompañados y escoltados por la policía local y más de una veintena de ciclistas de la ciudad que se dieron el gustazo de pedalear con estos bichos raros, en especial con Fran Vacas que tiene varios records mundiales (1.000 km., 24 horas, etc.) y muchos nacionales.
A la llegada a Pozoblanco algunos nos dimos la vuelta continuando algunos hasta mas allá de Peñarroya- Pueblo Nuevo.
Anécdota curiosa es que con la euforia no miraron bien el recorrido y cuando se dieron cuanta se habían colado unos 40 km. que tuvieron que desandar para tomar la ruta correcta, ya tenían no 1.985 km. sino 2.065 km. por su mala cabeza. La letra con sangre entra. ¡A espabilar!, verás como en lo sucesivo tienen más cuidado.
Cuando retomaron la ruta y tomaron dirección Alanís descubrieron la primera trampa, el asfalto no estaba mal, estaba pésimamente mal, ya era de noche por todas partes con lo que en esas circunstancias tuvieron que realizar casi 50 km. llegando ya a Alanís con 2 horas de retraso respecto al horario más o menos previsto. Allí comieron algo y repusieron un poco de energías proporcionadas por el coche de control y al mismo tiempo de apoyo, poniendo en marcha una idea que ha sido bastante eficaz y que no contraviene el reglamento toda vez que en los puntos de control es donde únicamente se puede recibir apoyo logístico.
A la media hora carretera y nuevamente en marcha, la noche estaba fresca en la sierra norte de Sevilla, atravesando Cazalla de la Sierra hasta llegar al embalsa de del Píntao para llegar al segundo control en Aracena. Allí en un restaurante a la salida para Portugal volvieron a reponer fuerzas con unas
empañadas que llevó Fran Vacas empujándolas con varias cervezas con limón que supieron a gloria. Ya había amanecido, hacía fresco y el día se planteaba con bastante calor.
Sin prisa pero sin pausa nuevamente en carretera hasta Rosal de la Frontera donde comimos perdiendo casi dos horas ya que la comida tardaba y tardaba y lo que iba a ser una comida rápida se convirtió en otra pérdida de tiempo de más de 1 hora.
Nuevamente carretera y calor ahora, con más de 35 grados y camino de Lepe primero y después de Huelva tuvieron que pararse cada 20-25 km. porque tanto el calor como el aire en contra hacía mella y los bidones de agua caían que daba gusto, el punto de control siguiente estaba en Lepe y después en el Rocío, que por cierto coincidiendo con el regreso de los romeros también contribuyeron a acumular retraso llegando por fin a Sevilla, concretamente en Bormujos con más de 4 horas de retraso y maltrechos por las condiciones adversas que evidentemente no se habían tenido en
cuenta a la hora de planificar los tiempos de paso.
En los aparta-hotel del grupo Vértice pudieron por fin descansar fresquitos, aunque con poco tiempo ya que con el retraso acumulado recortaron descanso (posiblemente un error) para contrarrestar produciendo el efecto contrario.
La salida de Sevilla hasta coger la N-IV fue otro de los motivos de pérdida de tiempo ya que es un lio para los que no conocen las calles y como se tiene que atravesar el Guadalquivir por puntos concretos pues un lio. Al final lo consiguieron y llegaron a Sanlúcar de Barrameda, aprovecharon el control para reponer fuerzas y machacarse unas cuantas cervecitas reponedoras.
Nueva sorpresa, al ponerse nuevamente en marcha descubrieron que el viento, por cierto en contra (como de costumbre) sopla fuerte, el grado de humedad es insoportable y combinado con el calor una odisea. Como pudieron y atravesando la zona más problemática por donde pudieron (autovías, vías de servicios, etc.) llegaron hasta Conil que aun no siendo punto de control, aprovecharon para no solo comer sino dormir ya que estaban exhaustos decidiendo a partir de ahora cambiar la táctica de dormir por la tarde y rodar por la noche. Medida que creo ajustada y mejor.
Efectivamente a las 9 de la tarde se pusieron en marcha, el viento no había amainado ni la dirección había cambiado, lo que les esperaba era de órdago, como así fue, no obstante sin prisa pero sin pausas y relevando en la cabeza llegaron a Tarifa, el puerto del Bugeo hasta el mirador del Estrecho lo subieron con un viento de 50 km/h con rachas de 70 km/h. a las 3 de la madrugada, tanto la guardia civil como los coches que adelantaban o cruzaban no daban crédito a lo que estaban viendo, pero no eran ovnis, eran 5 locos que se habían escapado de Villanueva de Córdoba y que estaban escribiendo algo muy grande para el ciclismo, al menos para ellos. En el refugio del mirador se tumbaron como media hora a reponer fuerzas y resguardarse del frio y viento; a la media hora más o menos continuaron dirección Algeciras, ahora ya si con bajada incluida y cosa curiosa, al llegar a Algeciras el viento de calmó, más vale tarde que nunca.
A las 6 de la madrugada llegaron a los Ángeles, pedanía de Jimena de la Frontera donde en el primer café que vieron se pararon y se metieron entre pecho y espalda una tostada kilométrica, con aceite y tomate como mandan los cánones y el café con leche correspondiente de ración y media. Lo que les esperaba era nada menos que 50 km. de subida hasta Ronda que en coche es dura pero en bici es un paseo por el infierno y la penalidad.
La ruta continua y la carretera estaba abierta, Se tenía previsto haber dormido en Ronda, pero ya se trastocaron los planes y hubo que buscar sobre la marcha alojamiento en Antequera que se preveía llegar más o menos para la hora de comer como así fue. Ayudados por las señoras (Ruth y Bea) de Fran Vacas y Manolo Morente se encontró un hotel en el centro de Antequera donde a la llegada descansaron lo que pudieron y comieron un buen menú que les supo a gloria, bueno eso creo yo, porque en estas circunstancias la comida no pasa, pero hay que comer y beber, comer y beber, comer y beber, bueno y dar pedales y no pensar.
Lo mismo sobre las 9 de la tarde otra vez encima de la bici, lo primero que tenían en frente era la subida al Torcal, la gente decía si estaban locos que como iban a subir el Torcal con lo que llevaban encima, increíble pero cierto. Subida al tran tran y la bajada como se pudo.
En Casabermeja nos encontramos con unas obras que hacen desviar el recorrido por el interior dificultando el recorrido y la señalización. No obstante al final llegan al embalse de Viñuelas donde Fran Menor decide abandonar la aventura ya que el trasero le sangraba y no sabía dónde apoyar las posaderas que estaban sangrando. Ya en la bajada del Torcal habían decidido Eduardo y Juan Carlos dejar el grupo ya que el ritmo para ellos era excesivo y además tenían problemas de sueño, con lo que de dividieron en dos grupos Fran y Manolo Morente y Eduardo y Juan Carlos, momento en que Fran Menor decide abandonar por cuestiones de tener las posaderas en carne viva y no podía apoyar el culo en el sillín, bueno y también porque la tarde anterior había hablado con la familia, todo sea dicho de paso.
En el embalse de Viñuelas arropado con una manta térmica que le dejó (creo) Eduardo compañero venido de Euskadi junto con Juan Carlos (los vascos), esperó que lo socorrieran para transportarlo a su domicilio aprovechando precisamente el seguro SEGURA-BICI que tal firma obsequió a los componentes de la prueba como prueba de apoyo por el ciclismo.
El grupo de los vascos paró a dormir en Vélez Málaga y Fran y Manolo continuaron hasta Almería que fue donde pararon a descansar y comer, siguiendo la táctica nueva emprendida en el segundo día.
YA estaban convencidos ambos grupos de que el plan previsto no se iba a cumplir con lo que decidieron ir al ritmo que en cada momento les pidiera el cuerpo sin preocuparse mucho por ese tema, si el preciso ya que el trabajo esperaba y los días de permiso se acababan.
Atravesaron la costa Tropical primero con el mar en plena calma, pero con mucho calor, en especial al paso por el Ejido que debido a los plásticos reflectaba el calor y los 3-4 grados se notaban.
A la salida de Almería, a la altura del aeropuerto volvieron a coincidir juntándose nuevamente, pero no yendo juntos nada más que hasta Carboneras donde los vascos pararon a dormir y volvieron a disgregarse nuevamente.
Los paisajes atravesados, paradisiacos, quedaron en las retinas de los participantes, algunos piensan veranear con la familia.
Por la mañana empezaron a subir desde San Juan de los Terreros a Pulpí, Huercal-Overa y hasta el puerto de Sra. María de Nieva, que en poco más de 50 km. se ponen desde 0 de altura en San Juan de los Terreros hasta 1085 metros. La subidita fue larga y dura, las fuerzas ya son las que son.
Como se pudo llegaron hasta los Vélez Rubio y Blanco, reponiendo fuerzas en el Rubio y hasta llegar a Puebla de Don Fabrique donde comieron y descansaron un poco antes de salir para Siles ya que querían aprovechar que las temperaturas no eran tan extremas como días anteriores para llegar al menos hasta el siguiente control.
La gente no daba crédito como se podía dormir en el suelo, y eso que no sabían que llevaban nada más y nada menos que 5 días en marcha y casi 1.500 km. en las patas.
Atravesando la Sierra del Pinar por su puerto de 1.600 m. llegaron a la provincia de Jaén, que ya no dejarían hasta poco antes de terminar la ruta, pasaron por Santiago de la Espada, repusieron nuevamente fuerzas y atravesando toda la Sierra de Cazorla Segura y
las Villas llegaron primero a Siles, bajando por el puerto de la Canalica y Fran y Manolo continuaron hasta Puente de Génave donde durmieron, cambiando nuevamente el planing. Los vascos lo hicieron en Santiago de la Espada.
Por fin llegó el último día, el deseado pero a la vez el temido. Como se pudo se llegó hasta La Carolina que al llegar un grupo tan temprano y el otro con bastante diferencia no pudieron agasajarnos como se tenía previsto. El retraso acumulado, casi de un día, hizo no poder disfrutar de la hospitalidad de los Carolinenses ni ellos de nuestra hazaña, pero las cosas son así. En otra ocasión será, sabemos que el Ayuntamiento de La Carolina apoya nuestro proyecto y así quiero anunciarlo y denunciarlo para que se sepa y vergüenza de los demás que aun habiendo recibido la misma información que el de la Carolina ni se han molestado en decir ni pio salvo Puebla de Don Fadrique y Jimena de la Frontera. Faltan veintitantos que nati de nati.
Llegó el grupo de
Fran y Manolo a la Carolina sobre las 7:30 y los Vascos sobre las 14 horas, prosiguiendo hasta Linares primero y luego hasta Andújar y Marmolejo donde ambos repusieron fuerzas para afrontar los 70 km. finales que les quedaban que eran los más duros ya que la subida hasta Cardeña se hizo eterna llegando por fin los primeros a las 17:35 y los Vascos a las 04:30 horas.
Ni que decir tiene que TODOS llegaron exhaustos, que a todos se les reconoce el mismo mérito y que TODOS, incluso Fran Menor han escrito una página muy importante en el ciclismo de ultra fondo. Los mensajes recibidos con Facebook. Twiter, privados, etc., así lo demuestran y cosa curiosa ya hay apuntados más de una docena para la próxima edición.
Recibidos por la Concejala del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba y entrevistados por el cronista de la ciudad, fueron obsequiados con una bolsa con productos específicos de la tierra y una insignia de la ciudad, nosotros obsequiamos al Ayuntamiento con un maillot oficial de la prueba que es nuestro mayor y mejor tesoro.
Ni que decir tiene que esta crónica es bajo el punto de vista y vivencias mías exclusivamente, como organizador y apoyo a los participantes. Evidentemente cada participantes tendrá su crónica, se publique o no. Me gustaría que al menos alguno lo hiciera para satisfacción del grupo, de la prueba y de muchos ciclo-turistas de ultra-fondo actuales y posibles.
Por último agradecer el apoyo prestado a las instituciones como a las firmas que se han interesado y creído en el proyecto como Obra Social La Caixa, Segura-Bici, Biociclismo y los ayuntamientos de La Carolina, Puebla de Don Fadrique, Jimena de la Frontera y como no Villanueva de Córdoba.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









































