martes, 10 de septiembre de 2013

CRONICA MGM 2013. 3ª PARTE Y ULTIMA



Al final tardamos 78 horas, aunque todavía no hay lista oficial de tiempos, pero si el tiempo total para realizar el “paseo” era 90 horas y finalizaba a las 4 de la tarde del viernes y llegamos a las 4 de la madrugada del viernes, es decir 12 horas antes, pues a por la calculadora y a restar.

El primero que llegó fue Julian Sanz, y tardó 50 horas y 15 minutos, o sea, que nos sacó un día entero. Crack!!!!!!!!!!!

Nosotros quedamos en la mitad de los participantes, por lo que nos iban diciendo en los controles, aunque como os digo no hay todavía datos oficiales.

Fuimos los últimos de la Vitoriana, ya que Rober tardo 68 horas y Román y Maria Jesús 72 horas.

Yo es la primera vez que participo en una prueba de este tipo y en mi opinión tienen dos alicientes que son los que motivan y te animan a apretar cuando flaquean las fuerzas.

Por un lado, tiene el reto de tener que hacerlo en un tiempo determinado, es decir, si tienes un día malo, no puedes plantearte el decir que te vas a tirar 24 horas sin dar pedales porque ya no llegas, con lo cual, aunque los plazos de apertura y cierre de los controles son muy amplios y no hace falta ir en plan competi, siempre tienes que tener cierta ventaja al horario de cierre para que en el caso de averías o imprevistos (que como podéis haber visto ocurren a tutiplé), pues no quedarte fuera del control por una tontería o no tan tontería.

Hubo gente que se retiró en Ayllon, a falta de 150 km más o menos, por problemas mecánicos, eso que sepamos nosotros.

Y luego tiene un puntito de aventura, pues a pesar de que nosotros habíamos realizado las brevets, e incluso la de 600 km en dos ocasiones, en ninguna de ellas nos había pasado nada comparado con lo que nos ha ocurrido aquí, en que parecía que estábamos gafados.

Entonces, ese puntito de aventura también hace que te fluya la adrenalina y que motive el participar en este tipo de cosas.

El “entrenamiento” que yo he seguido para preparar esto es la de hacer las brevets de 200, 300, 400 y 600 km, esta última en dos ocasiones, y la siguiente etapa más larga en la que he participado ha sido en la prueba Vitoria que son 250 km. El resto de salidas, creo que la más larga que he hecho es una de 134 km o algo así con la Sociedad Vitoriana. Salir en bici los sábados y festivos y luego entre semana spinning, porque no puedo salir en bici.

Con esto y un poco de cabeza (no volverte muy efusivo en los momentos que tienes buenos, ni hundirte en la miseria en los malos, comer y beber con regularidad y no meterte en grupos que te lleven fuera del punto), se puede hacer esta prueba al menos sin el más mínimo problema, es más, disfrutando y echando unas risas, aunque también hay momentos en que te preguntas para que narices te has metido en este lío, que no te aporta nada, pero enseguida se te pasa y tiras para adelante tan campante.

Como cosas para invertir euros os diré, que en mi caso me he gastado la pasta en un pantalón Assos, para llevar más confortable el culo y creo que me ha funcionado bastante bien, porque he acabado infinitamente mejor que en las de 600 km con el pantalón de la sociedad. Aquí me gasté 134 euros (me lo regalaron pero sale del mismo fondo común) y luego en la luz, que me gasté 100 euros más otros casi 50 en dos pilas de repuesto y esto se quedó en el coche sin estrenar.

La luz de atrás era del Decatlhon y creo que me costó en torno a los 10 euros.

La alforja, o como se llamé, que es una parrilla atada a la tija del sillín con una bolsa Spiuk encima me costó todo 60 euros, y pesar de que la tija es ovalada y el de la tienda me hizo un invento para poderla atar con ciertas garantías, me ha funcionado francamente bien.

Buenos, pues basta de rollo, un saludo a todos los que participaron, a los que os habéis chupado el rollo que os metido y en especial a los compis de aventura Juan, Juan Carlos, Carlos y Bienve.

Pues eso es todo. Fin.














CRONICA MGM 2013 2ª PARTE



Como os venía diciendo, por fin a las 10 de la noche más o menos salimos de Algete como caballos desbocados, parecía que nos estábamos escapando, más que tuviéramos por delante 1.200 km.

El tramo de salida picaba hacia arriba y enseguida llegó un tramo de carretera con un pavimento en muy mal estado en el que a mí se me cayo la luz trasera, JODER, estamos gafados!!!!!!!!, no me ha pasado nada raro en ninguna brevet y a la hora de la verdad todo sale mál.

Bueno, no se fundió, asé que dí la vuelta la recogí, la recoloqué y para adelante. Juan, Juan Carlos, Carlos (que chulo, es capicúa esto de los nombres, je, je, je) y Bienve se quedaron esperándome y nos tuvimos que pegar un pequeño calentón para volver a coger al grupo con el que habíamos salido.

Una vez en el pequeño pelotón que formamos, el ritmo seguía hiper rápido, no se la velocidad a lo que íbamos porque al principio tampoco me funcionó el cuentakilometró, pero daba igual porque como era de noche tampoco lo podía ver. El pelotón lo lideraban los que más los italianos y enseguida empezamos a adelantar a gente de los que habían partido de Algete en la txanda anterior a la nuestra.

Asi continuamos, hasta que en una curva a derecha y que picaba para arriba, uno de los italianos se salió del pavimento de asfalto y se cayó, sin que fuera una caída peligrosa porque en ese momento estábamos subiendo e íbamos más lentos, pero en la que se podía haber roto cualquier cosa. No lo pasó nado, porque en el siguiente control le vimos.

Nosotros, en este punto continuamos para adelante pero a un ritmo más sosegado.

A pesar de todo continuamos adelantando a gente, primero a barbudos y abuelos varios, luego ya estaban un poco más jóvenes y por último ya a tipos con las patas depiladas, momento en el que Juan empezó a renegar.

Entretanto, llegamos a Cogolludo (más o menos el kilometro 60 o así) donde paramos a coger agua de una fuente y a recobrar un poco el aliento, porque por un lado la noche estaba muy calurosa y por otro el ritmo había sido bastante exigente.

A partir de aquí continuamos hasta el control de Atienza (PK 107), donde firmamos y comimos un bocata de tortilla de patata, coca-cola, café solo doble y pista. Aquí Juan Carlos llegó muy chungo, con problemas estomacales y apenas comió nada y decidió salir antes que nosotros para ver si se le pasaba un poco el malestar general, decir que incluso estaba pensando en retirarse.

A partir de Atienza tocaba subida seria, aunque como era de noche no veíamos nada, solo la sentíamos (hay que decir que durante toda la prueba hubo luna llena y eso ayudó mucho a que la visibilidad por la noche mejorara enormemente).

Subimos, subimos y subimos, hasta que en el horizonte, a traluna vimos unos aerogeneradores a lo lejos y dijo que en ese punto terminaba la subida y comenzaba una de las bajadas que la organización de la MGM había calificado de peligrosa.

Según llegamos a ese punto, alguien gritó que lo mejor era bajar por la raya central. En esta ocasión yo me puse delante y madre mía, VAYA CARRETERA!!!!!!! era un bache continuo, todo el rato botando, era imposible esquivar baches ni nada porque estaba todo hecho un auténtico belén, lo raro fue que no partiéramos alguna rueda o algo, aunque en algún sitio alguien nos dijo a que alguno ya le había pasado.

Cuando llegué a lo que consideré q  ue era abajo me dí cuenta de que no venía nadie detrás así que paré y esperé y luego fueron apareciendo, y es que a Juan se le había ido la luz trasera también al garete y a Bienve creo que también.

Con las mismas continuamos hasta el pueblo de Ayllón, por la carretera hiperchunga, pero ya con menos bajada.

En Ayllón nos llevamos la grata sorpresa de que había unos estupendos guías (chavales de no más de 12 años) que estuvieron durante toda la prueba guiando a los ciclistas que íbamos llegando hasta el control de firmas junto a las piscinas.

Aquí volvimos a sellar y comimos algo, pero no había gran cosa, con lo que enseguida nos piramos.

Uno de los guías nos informó que todavía nos quedaban unos 30 km de carretera pestosa, así que nos lo tomamos con filosofía y continuamos para adelante.

Al poco de marchar, se me volvió a caer la luz y según volvía a por ella (porque al menos no se me fundía) pinché.

Con lo que mientras arreglábamos mi pinchazo nos adelantaron un montón de luces que la verdad es que hacían francamente bonito verlos pasar.

Reemprendimos la marcha, con mucho cuidado de no volver a pillar más agujeros que nos hicieran pincha de nuevo, y al amanecer nos dimos cuenta de que estábamos pasando por Aranda de Duero.

Continuamos dándole a bastante buen ritmo y a media mañana (creo) llegamos a Tórtoles de Esgueva (PK 243). Kañita, bocata de tortilla otra vez y otro café solo doble. Aquí ya paramos un ratito y de nuevo nos pusimos en marcha, habiendo salido Carlos y Juan Carlos un poco antes. De momento todos vamos bastante bien, aunque a Carlos, en algún momento antes de llegar a Ayllón se le rompió la maneta del cambio y solo podía andar en plato pequeño.

El tramo que nos toca ahora lo conocíamos de la brevet de 600 km que hicimos en Salamanca, así que sabemos que nada más salir de Tórteles nos recibe un fantástico repechón para recordar a las piernas que todavía les queda largo y tendido y luego unas rectas enormes que te cansan, pero de aburrimiento.

En estas enganchamos con un grupo de Asturias con los que realizaríamos buena parte del camino siguiente. Estos eran bastante expertos en este tipo de pruebas habiendo realizado todas las conocidas, las desconocidas (hasta en Estados Unidos) y luego encima una vez al año organizaban desde su sociedad un salida de 600 km o así en España. Su objetivo para el primer día era ir a dormir a casa, a Gijón.

A un ritmo tranquilo llegamos a Fromista (PK 317) a eso de las 12 o 12 y pico de la mañana más o menos, donde sellamos y comimos en un bar unos torreznos y un poco chorizo con una cañita y continuamos el camino.

Otra vez volvimos a enganchar con los asturianos y continuamos con ellos, hasta que uno de ellos que era camionero conocía un restaurante que había entre Carrión de los Condes y Sahagún y paramos a comer.

La salida después de comer, si que dio pereza ya que calentaba bastante y encima hacía un pequeño viento de frente, que no era mucho pero que ya empezaba a minar, y además el tramos hasta Sahagún es muy pestoso con continuos badenes relativamente grandes que van desgastando sin darte cuenta.

Una vez pasado Sahagún a uno de los asturianos se le rompió la llanta, soltándose el perímetro exterior de uno de los laterales, por lo visto se debía a que tenía muchos kilómetros y ante el calentamiento que produce el rodar tantas horas seguidas pues se había cansado y se había suicidado.

Como llevaban furgoneta de asistencia, y en ella ruedas de repuesto, le llamaron por teléfono y se organizaron para volver a reencontrarse en Cistierna……….

A todo esto Juan y Juan Carlos siguieron para adelante y cuando el resto continuamos les vimos que habían parado en el siguiente pueblo a tomar una Coca-Cola, por lo que Carlos y yo nos quedamos con ellos y Bienve siguió con los Asturianos.

A partir de aquí, el tramos hasta Cistierna fue sumamente pestoso, la carretera va picando para arriba, no mucho, pero se pega la bici a la calzada y el vientillo, sigue sin ser muy fuerte pero continua minando el espíritu.

En un pueblo paramos en una gasolinera y bebimos una Pepsi y una botella de agua pequeña (estaban sin recursos porque muchos de los que habían pasado por delante nuestro habían parado a lo mismo) y otra vez a la burra para continuar con el destino.

Por fin, tras pasar los dos repechones (que en mi opinión llegan a ser minipuertos) llegamos Cistierna (PK 432). Serian sobre las 7 y pico o así de la tarde calculo. Al final llegamos justo detrás de los Asturianos y de Bienve.

Aquí había para comer macarrones, sándwiches de paté y nutella, fruta y bebida, por lo que tranquilamente descansamos un ratito y repusimos fuerzas.

Aquí nos dijeron que estábamos en la mitad, éramos los 100 más o menos.

Bueno, después de un ratito, decidimos continuar y tirar hasta Cangas de Onís, aunque Bienve dijo que él si se veía con fuerzas iba a tirar hasta Gijón.

En este control Carlos tenía un amigo que le había traído ropa para cambiarse e iba a intentar por todos los medios arreglar la bici, por lo que decidió que el salía más tarde y se duchaba y así e iba por su cuenta hasta Cistierna.

Salimos Juan, Juan Carlos, Bienve y yo y poco a poco fuimos haciendo camino por un sitio la verdad es que francamente bonito, hasta que ante nuestros ojos apareció un muro monumental.
Era la presa del embalse de Riaño, que si la comparamos con la cuesta de la presa de aquí de Vitoria es como multiplicarla por 15 y luego sumarle otros 32. No sé si su nombre oficial es el Alto de la Remolina.

Luego continuamos por el perímetro del embalse hasta el pueblo de Riaño, por un trazado bastante duro, con continuas subidas y bajadas bastantes duras, hasta llegar al pueblo de Riaño, donde decidimos parar a cenar un poco.

A mí aquí me entró ardor, pero a pesar de todo me comí un bocata, tomamos una kañita y agua y otra vez a la bici. Nos quedaba subir al Pontón desde el sur, que no sabíamos si era duro o nó, aunque nos dijeron que no lo era y que la única cuesta estaba en el último kilometro, aunque nos lo tomamos con cautela porque si algo he aprendido es que para gente que  no anda en bici, las cuestas y los repechos, son infinitamente menores que para los que sí andamos.

En este caso, la verdad es que era cierto y fuimos haciendo camino mientras se hacía de noche hasta coronar el Pontón donde lo único duro fue el último kilometro más o menos.

Una vez arriba, ya de noche oscura, nos abrigamos en condiciones y nos tiramos hacia abajo, pues nos quedaban 40 km cuesta abajo hasta Cangas de Onis.

La bajada estaba clasificada de peligrosa por la organización ante la posible existencia de piedras en la calzada, pero la verdad es que cuando nosotros bajamos estaba muy limpia, el pavimento era muy bueno, y la bajada fue genial, a pesar de que Juan nos echó la bronca al llegar a la zona de menor pendiente por bajar tan deprisa, buena la verdad es que cuando no renegaba, se quejaba y cuando no abroncaba. El único momento que callaba un ratito y nos dejaba descansar era cuando comía o bebía un kañita.

Además de todo, la bajada fue increíble por las vistas de los rocas, los desfiladeros y demás que provocaba la iluminación de la luna, resplandecían en la noche. La verdad es que probablemente, en cuanto a paisaje y en mi opinión, lo más chulo de todo el recorrido.

En la bajada nos encontramos con Julian Sanz, que estaba subiendo el puerto en solitario ya de vuelta.

Una vez que llegamos al tramo de menor pendiente, a pesar de que era cuesta abajo hubo que pedalear un buen rato hasta llegar a Cangas de Onís, ya nos habían advertido de que este tramo se hacía un pelín largo, pues después de tanto bajar, pensabas que ya estarías en seguida y todavía quedaba.

Creo que a Cangas (PK 530) llegamos sobre las 12 pasadas de la noche y aquí Juan, Juan Carlos y yo decidimos parar a dormir (además habíamos quedado con Carlos aquí) y Bienve decidió continuar a Gijón.

Nosotros comimos algo y nos fuimos a la cama que estaba en el interior de un polideportivo.

Bueno, la cama exactamente no!!!!!!!! Una esterilla, que hubo que robársela a otros ciclistas que se habían cogido varias para ponerse debajo y encima, pues no había mantas.

Nos tumbamos en la esterilla y al rato descubrimos que estábamos totalmente helados de frío y eso que en mi caso tenía calcetines, perneras, pantalón, camiseta interior, maillot, cortavientos, chaleco y creo que hasta los guantes.

Juan Carlos se levantó al baño a eso de las 4 menos algo o así y se encontró con Carlos, que había llegado antes que nosotros, pues por lo visto mientras estábamos cenando en Riaño él nos había pasado, y que había dormido ya algo pero que ya no podía más por el frío y eso que el tenía manta térmica.

Con lo cual, tras haber dormido más o menos a intervalos, unas 2 horas como mucho, a las 4 de la mañana salimos, sin ni tan siquiera habernos podido ni duchar, pues los baños estaban formados por un único urinario y ante la afluencia de ciclistas muchos habían decidido mear en las duchas (el urinario también estaba totalmente desbordado).

Antes de salir sí que tomamos algo en la txozna que había en Cangas.

Salimos tranquilamente los cuatro, Juan, Juan Carlos, Carlos y yo y haciendo camino tranquilamente nos fuimos acercando a Gijón.

Aquí a Juan le dio sueño y se pegó una ducha facial en la red de riego de jardines del pueblo Pola de Siero y continuamos haciendo camino, ya casi llegando a Gijón nos encontramos con Román, Maria Jesús, Pascual y Bienve que volvían hacia Cangas de Onís.

A nosotros todavía nos quedaba una sorpresa, o al menos a mí que no tenía ni idea, y era que antes de llegar a Gijon había que subir un puerto, el Alto de la Madera, que no es que sea excesivamente duro, pero que al no esperártelo pues te toca la moral, y luego ya bajarlo y hasta Gijón (PK 600 km), que serían sobre las 9 de la mañana o así (creo).

El camino hasta el control estaba hiperbien señalizado, y menos mal porque se me hizo muy largo llegar hasta él, ya que creo que cruzamos la ciudad de extremo a extemo.

Al llegar había un arco hinchable con un fotógrafo que sacaba fotos a los que iban llegando y aquí si que había un control en supercondiciones.

De primeras nos dirijimos a desayunar macarrones, con bonito y queso, tortilla de patata y empanada de carne, pastelitos, cerveza, agua y café, todo ello servido por una mujer hiper (ya que lo pongo tanto, aquí lo voy a poner dos veces) hiper-atenta, que no nos dejaba que nos levantaramos de la mesa a por absolutamente nada, que se lo pidiéramos y ella nos lo traía.

Juan decidió meterse en la cama un rato, Carlos fue al fisio y luego intentó arreglar la bici, pero tampoco pudo porque lo más que le ofrecieron era poner una maneta Campagnollo, pero las suyas son Ulltegra así que era mucho bacalao y después nos Carlos, Juan Carlos y yo nos pegamos una ducha y nos cambiamos de ropa. La organización te daba hasta toallas, la verdad es que todo perfecto.

Una vez repuestos, de nuevo a la burra y de nuevo a subir el Alto de la Madera, que por el lado de Gijón, el cabrito de él tiene unos 9 km, no excesivamente duros pero todo va sumando.

Aquí mientras íbamos en dirección Gijón ya teníamos algo claro, que la próximo parada para dormir no la íbamos a hacer un puesto de control, porque después de lo mal que había sido el de Cangas, pues necesitábamos descansar mejor, pero la verdad es que tampoco nos hacíamos una idea de hasta donde nos llegarían las fuerzas ya que todavía teníamos que subir el Pontón y este era el que nos diría como nos encontrábamos, asi que decidimos que una vez que lo coronoramos decidiríamos la estrategia.

A medio camino entre Gijón y Cangas, paramos a media mañana en un barecillo a repostar agua, y tomar una kañita y hacia las 12 o así, llegamos de nuevo a Cangas (PK 690).

Sellamos, tomamos algo y a pesar de que había bastante ambientillo decidimos continuar para subir una parte del Pontón antes de comer, para a medio camino y luego afrontar el resto.

Eso es lo que hicimos, en el entorno de las 3 o así y después de haber subido la mitad más o menos, unos 20 km y con un calor importante, paramos a comer. La comida no estaba fetén, pero nos lo comimos sin rechistar, ensalada de macarrones, pollo asado, no recuerdo si tomamos postre, kaña, agua y café solo doble.

Juan Carlos salió veinte minutos o un cuarto de hora antes que el resto (Juan, Carlos y yo) y de nuevo nos pusimos en marcha.

Aquí cada uno subió a su bola, al igual que un grupo de valencianos, que estaban desperdigados por todo el puerto y un par de chicos de La Coruña que creo que adelanté.

El puerto no es excesivamente duro, aunque creo que tiene rampas del 8 o 10, pero es largo como una semana sin pan, y además a las 4 de la tarde se multiplica por dos.

En una curva había una fuente natural donde el agua salía helada y que fue el objeto más visitado de toda la ascensión, porque el agua que llevábamos en los botes parecía caldo.

Al final, como no podía ser de otro modo, llegamos arriba, nos arrejuntamos todos y emprendimos el regreso a Cistierna.

Ahora si que empezamos a pensar donde podíamos para a dormir y decidimos que iríamos hasta Sahagun, que es el PK 841 y estábamos en el PK 731 y Carlos le llamaría a su amigo de Cistierna para que intentará localizarnos alguna pensión o algo para dormir.

Dicho y hecho, al amigo un 10.

Paramos en Riaño, recuperamos fuerzas y la vuelta a Cistierna fue infinitamente mejor que la ida, picaba más bien para abajo y eso se nota.

Una vez en Cistierna, de nuevo macarrones, sándwiches y bebida, abrigarse y ya casi de noche salimos a Sahagún.

La verdad es que este tramo también lo hacemos estupendamente bien y llegamos a Sahagún sobre las 12 y pico de la noche, localizamos la pensión y decidimos que vamos a dormir 5 horas, por lo que quedamos que a las 5 y media de la mañana abajo. Dormimos Juan Carlos y Carlos en una habitación y Juan y yo en otra.

Fue ducharme, poner el despertador del teléfono meterme en la cama y oir el PUTO despertador que ya estaba sonando para levantarnos de nuevo. Como puede ser que cinco horas den tan poco de sí?????????

En honor a la verdad hay que decir que para dormirnos más fácil y profundo estábamos condicionados por el olor de nuestros zapatos, que no es que fuera pestilente, ni tan siquiera hiper-pestilente, es que llegaba a marear, que es probablemente lo que también influyó en nuestro profundo sueño, aunque a la vez reparador.

Bueno, el caso es que a regañadientes, nos levantamos, vestimos, abrimos ventana de par en par y puerta al pasillo para intentar disimular en pelín el olor……., perdón al de la pensión, bajamos abajo y mientras esperamos a Juan Carlos y Carlos, descubrimos que hay una máquina de vending con café y bollos, pero también nos damos cuenta de que no tenemos monedas y solo nos llega para dos cafés solos y un croasant a medias, menos dá una piedra.

Nos lo tomamos y vemos que estos no bajan, bueno………, decidimos sacar las bicis a la calle y en un bolsillo de la alforja que llevo descubró alguna otra moneda con lo que sacamos otros dos cafés y una madelana con pepitas de chocolate y ahora si que ya no hay más monedas.

Estos siguen sin bajar, así que Juan sube a ver qué pasa, porque son las ya las 5:50 AM y todavía estamos esperando…………, en resumen “que es que el despertador del teléfono no les sonó………….”, sin comentarios…………

Por fin, pasadas las 6 de la mañana nos ponemos en marcha dirección Fromista.

A unos 20 km aproximadamente desde Sahagún, en el trasluz del amanecer comenzamos a ver como dos luces de bici que están paradas. A medida que nos vamos acercando confirmamos que son dos bicis y encima que hay alguien tumbado en el arcén de la carretera envuelto en una manta térmica y otro de pies al lado suyo.

Lo primero que pensamos es que es alguien que se ha caído de la bici dormido o como sea y está herido. Llegamos, paramos y resultan ser dos italianos que han debido estar toda la noche andando en bici metidos en un grupo y uno de ellas ha petado y está más vacio que la caja fuerte de Bankia.

Les entendemos que han llamado al control de Cistierna, que está a unos 80 km más o menos y que desde allí, les van a enviar una ambulancia, lo que pasa es que nosotros llamamos al 112 y nos dicen que mandan una desde Sahagún, que estaba mucho más cerca, a uno 20 km.

Entre todo esto, para un fulano que nos dice que es Guardia Civil de paisano y que viene a ver si puede ayudar en algo, pero cuando le decimos que llame a sus compis para que le acerquen a algún pueblo, nos dice que la Guardia Civil no puede llevar a civiles en el coche, y que él tampoco puede llevarlos, total que era un pavo a curiosear y tocarse los huevos a dos manos, porque no podía hacer nada…….

Una vez la cosa aclarada retomamos la marcha y sin más problemas llegamos a Fromista (PK 903) sobre las 9 de la mañana o así. En el camino nos pilló un grupeto de otros participantes y prácticamente llegamos con ellos hasta el control.

Aquí sellamos y nos pegamos un desayuno cojonudo a base dos huevos fritos, con jamón, patatas fritas, kaña, y café solo doble.

Retomamos la marcha y tipi, tapa, tipi, tapa, afrontando las subidas y las rectas de la meseta de Castilla, llegamos a Tortoles de Esgueva (PK 977) a eso del mediodía y nos comimos bocata de tortilla de patatas, kañita y más café para la vena. Lo más destacable de aquí es que nos echamos unas buenas risas, producto en gran medida del cansancio, la falta de sueño y el increíble olor de nuestros pies………..

Sin grandes contratiempos, continuamos la marcheta, y pasamos por Aranda de Duero a eso del mediodía pasado, sobre las 4 de la tarde, donde paramos también a tomar algo, y luego afrontar el duro camino hasta Ayllón por la carretera tortuosa.

En este tramo volvía a pinchar, y sobre las 6 de la tarde o así, llegamos al control de Ayllón (PK 1057). Ya solo nos quedaban 150 km más o menos, esto estaba chupado!!!!!!!!!!!!!! Por supuesto los íbamos a hacer de tirón y calculábamos llegar a Algete sobre las 2 de la mañana……….., pobres ilusos………
Salimos de Ayllón, y lo primero que teníamos que hacer era subir el puerto del Alto de la Sierra de la Pela, que no es que sea excesivo, aunque tiene sus pendientes, pero con el mal estado de la carretera y la kilometrada que llevamos, la bici se agarra que da gusto.

Aquí cada uno de los cuatro subimos a nuestro aire, en un descanso intermedio, que yo creí que era el final del puerto, le espero a Juan y juntos continuamos hasta descubrir que quedaban otros dos kilómetros más o menos de subido hasta los aerogeneradores.

Una vez arriba, esperamos y nos reagrupamos Juan, Carlos y yo, y Juan Carlos que no llega………. Nos informan unos ciclistas que ha pinchado y que está cambiando la rueda, luego viene un coche que nos dice que es que ha roto un radio…………, me kagüen to lo que se menea!!!!!!!!!!!! Como vemos que no viene, decido ir a buscarle y me lo encuentro que ya está llegando arriba.

Total que efectivamente, se le ha roto un radio de la rueda trasera y esta le hace unos ochos de manda madre……., la buena noticia es que como es  una rueda de esta que tiene muchos radios pues la cosa no es tan grave como si fuera de las otros que tienen menos.

No queda más remedio que continuar hasta que reviente, porque estamos en medio de la nada y solo hay pueblos semidesiertos………..

Ya estamos pensando que si se rompe la rueda, pues tiraríamos nosotros hasta Madrid, luego volveríamos en coche, le dejaríamos una rueda nuestra y esperaríamos hasta que llegara, en fin, planes para todos los gustos…….

Una vez que subimos la Pela, ya hasta Atienza la verdad es que era todo bajada y nos sorprendimos de todo lo que habíamos subido la primera noche y casi sin enterarnos, porque había repechos verdaderamente duros……

Con las mismas y ya de noche casi llegamos a Atienza (PK 1112).

Aquí Juan Carlos no pudo hacer nada con la rueda, en el sentido de arreglarla, pero sí que encontramos a dos ciclistas de Ayala y Orduña, que tenían coche de apoyo y en el que llevaban una rueda de repuesto y con cambio Ulltegra.

No cogió su rueda, pero el hombre que llevaba el coche de apoyo le dio su teléfono y le dijo que si le pasaba algo que le llamará sin ningún problema que iba a buscarle y se la daba, ya que estos se quedan a dormir en Atienza para llegar a Algete el último día y después de las 12 del mediodía (según nos enteramos después ese el verdadero espirito randonneur, no las tonterías que veníamos escuchando desde el kilometro 0,2).

Aquí cenamos chachi y ya de noche nos pusimos en marcha. Primero salimos con unos italianos, pero por el camino, casi al principio, nos encontramos con otros que tenían algún problema en la luz, y se quedaron con ellos y el resto del camino lo hicimos solos.

El cacho que nos quedamos, la verdad es que no lo recordábamos muy bien, porque el día de la salida lo hicimos como motos y con la emoción ni nos enterábamos de donde estábamos, pero era continuas subidas y bajadas, así que tipi, tapa de nuevo, llegamos a Cogolludo, sobre las 1 de la mañana o así.

Por supuesto, la previsión de llegar a las 2 a Madrid, hacía tiempo que la habíamos olvidado………

En Cogolludo, nos tomamos un bocata de lomo con queso y tomate y de nuevo en marcha.

Este último tramo de unos 60 km, aunque también bastante pestoso, la verdad es que ya estábamos eufóricos y nos daba igual, subir, bajar llanear o lo que se nos pusiera por delante, aunque desde que se empiezan a ver las luces de Madrid hasta que llegamos a Algete, yo creo que hicimos 120 km, pero por fin, a las 4 de la mañana llegamos al Polideportivo de Algete!!!!!!!!!!! TOMA, TOMA Y TOMA!!!!!!!!!!!!!!!!! 1220 KM (según hoja de ruta)!!!!!!!!! Y la verdad es que muy bien en todo el recorrido.

Aquí estaba el hombre que organizaba la prueba y tenía un humor más o menos txispeante, ya que parecía que todo el que llegaba en vez de decirle las cosas que estaban bien, pues lo único que hacían era decirle lo que estaba mal y claro, yo entiendo que eso acaba quemando.

El caso es que nos comimos un bocata de lomo (creo) con una ensalada y una lata de pepsi que nos dieron……….., por fin nos explicaron lo que era un randonneur (Juan no tiene ni puta idea, confirmado, equivoca el término con carrerista de tres al cuarto) y nos fuimos a las colchonetas que tenían preparadas.

Esta vez las colchonetas eran más gorditas y aunque no había manta, tampoco hacía frío, así que dormimos hasta las 8 más o menos, nos levantamos, duchamos y para Gasteiz.

viernes, 6 de septiembre de 2013

CRONICA MGM 2013 1ª PARTE

El pasado día 18 de agosto, a eso de las 13:00 horas salimos dirección Madrid, para participar en la Madrid-Gijon-Madrid de 2013.

El objeto era pasar la revisión a las bicicletas por la tarde y si no había problema estar de espera hasta el día 19 a las 9 de la noche que era cuando tenía lugar la salida.

Llegamos a Algete, que es de donde realmente tiene lugar la salida, y sobre las 4, 4:30 de la tarde y sin más espera, montamos las luces en la bici y nos fuimos a la revisión.

En este caso, lo único que miran prácticamente es que tengas casco y chaleco reflectante, la luz delantera y trasera y que tengas pilas.

Según estaba yo en la cola esperando, se me ocurrió encender la luz delantera y ME K GUEN LA …………..TA!!!!!!!!!!!, SI NO FUNCIONA, no puede ser!!!!!!!!!! si había montado toda la bici el viernes por la tarde y funcionaba todo perfecto!!!!!!!!!!!!!! Pues no había manera de que encendiera, total que me salí de la cola y Juan Carlos, uno de Gordexola con el que hemos participado en otras brevets, me dejó una luz delantera para que pasara la revisión.

Total, que la monto y según vuelvo a la cola, la mía se enciende, BUFFFFFFFF, menos mal, habrá sido únicamente un susto. Total que paso la revisión y la luz se enciende y se apaga con total normalidad.

En la revisión nos entregan una bolsa con el recorrido, la txatela que nos tienen que sellar en los controles, propaganda de algunos pueblos y de otras pruebas similares a esta y un maillot, un bote y un porta-tarjetas o cartera para llevar al cuello.

Con las mismas, nos volvemos al coche, desmontamos todo otra vez y al hotel……………., donde tendríamos la segunda sorpresa del día……..

Habíamos reservado una habitación triple, ya que tres habíamos salido juntos de Gasteiz, pero aquí nos dijeron que dos tendríamos que dormir juntos en una cama de matrimonio, porque en ese hotel no había habitaciones de tres camas………….

Aquí la lucha por la individualidad en el dormir se pospuso y nos fuimos hasta un centro comercial enorme que estaba en las inmediaciones y donde pasamos la tarde más aburridos que unas pasas………

A todo esto, hacía un calor pegajoso bastante alto que hacia que no apeteciera tampoco nada andar por la calle.

Entre bostezo y bostezo, caña y caña, tapa y tapa y demás, pasamos la tarde y nos volvimos al hotel donde no se pudo posponer más la decisión de cómo dormíamos y al final se decidió que……………, bueno esto lo guardaré como secreto de alcoba, aunque existe documentación gráfica comprometida……..

El lunes intentamos levantarnos tarde, pero para las 8:30 de la mañana bajamos a desayunar al hotel y luego volvimos a subir y nos volvimos a meter en la cama, pero ya no había manera de dormir. Se presagiaba que el día, hasta la hora de salir iba a ser eterno.

Estuvimos un rato en la cama, y de puro aburrimiento hasta estuvimos viendo un rato la película del Capitán América, al final decidimos levantarnos e ir al pueblo de San Sebastian de los Reyes, donde Juan quedó con un conocido suyo y estuvimos tomando unas kañitas hasta la hora de comer, cosa que también hicimos en el mismo pueblo.

Despues de comer, nos fuimos de nuevo al hotel a hacer un tumbing, pero eso ya fue imposible y para las 5 más o menos, lo recogimos todo y nos fuimos para Algete dispuestos a ver qué ambiente había por la zona y prepararnos para la inminente salida.

La organización nos había comunicado, que para la salida se organizarían grupos de 50 por orden de llegada y que saldrían cada cuarto de hora aproximadamente, comenzando los primeros a las 9 de la noche y nosotros habíamos comentado de intentar salir en el segundo grupo o así.

Total, que volvemos a Algete, ya vestidos de romanos y aunque hay bastantes coches aparcados, no se vé que haya mucho ambiente ciclista todavía, aunque ya hay algunos, aparentemente extranjeros que tienen las bicis preparadas y ellos ya están con el traje puesto.

Decidimos tomar algo en el bar y luego dirigirnos a preparar las bicis y volver a cenar algo y listos para salir.

Según salimos a preparar las bicis, notamos que ya hay bastante gente, vemos a Pascual, Román y Maria Jesús y a otra gente con la que hemos coincidiendo durante las brevets que hemos ido haciendo.
Total que preparamos las bicis y MI LUZ QUE TAMPOCO FUNCIONA!!!!!!!!!!!! Aquí ya murió totalmente, no hubo manera de hacerla funcionar por más que lo intentamos, total que con gran disgusto por mi parte, pongo la luz que me deja Juan Carlos y me pongo un frontal en el casco que me presta Juan.

Bueno, pues nos dirigimos a cenar algo al bar y al volver a entrar en el recinto nos damos cuenta de que son aproximadamente las 8 de la tarde y que ya hay un montón de gente de la pera preparados en la salida y organizados para salir, así que nuestro primer plan de salir en el segundo grupo o así, se viene abajo y damos por hecho que salimos en el último grupeto.

Cenamos un plato de macarrones, bastantes sositos y rápidamente nos dirigimos a la salida, a la espera de nuestro turno y totalmente confirmado de que somos los últimos.

Aquí estaban los de la Sociedad Ciclista Bilbaina, otros de Donosti, un montón de italianos con traje amarillo que pone Ferrari y otros polacos, suecos, uno o dos japoneses………., vamos internacional 100%.

Aquí coincidimos con Bienve y Carlos, con los que habíamos hecho un tramo de la brevet de 600 km en Burgos y con los que realizaríamos buena parte del recurrido de esta MGM.

A las 10 de la noche aproximadamente, por fin (por fin de verdad porque la tarde del domingo y todo el día del lunes se nos hizo como si lleváramos en Madrid 10 días), nos pusimos en marcha.

La salida de Algete se realizaba siguiendo a unas motos de los municipales y luego ya recorrido libre hasta Gijon.

martes, 23 de julio de 2013

SABADO-SABADETE 20-07-2013

Salida sabatina, a las 8:30 horas en el lugar de quedada habitual, y con presencia escueta de personal de la grupeta, conformada por Enrique, Miguel, Joselito, M.A., Filippo y yo.

El rumbo por decidir, pero siempre teniendo en la mente que el domingo toca Urkiola con la SCV y eso siempre tiene telita, así que decidimos subir Opakua, baja a Santa Cruz y luego subir Azaceta, si no quieres taza, toma taza y media.

Pues pa´ya que nos vamos, suave, suave, tipi, tapa, despellejando en vida al que no ha venido a la salida…………., más o menos como un grupo de locazas peligrosas y armadas…….,
hasta que llegan las primeras rampas de Opakua, donde se nos quita la tontería.

Aquí, como siempre, cada uno lo sube como puede o sus fuerzas se lo permiten, pero en general con bastante calma. Sopla un viento que da de frente, pero más que incordiar la verdad es que se agradece porque es fresquito y refresca un poco.

Nos escapamos un pelín  Miguel y yo, y juntos coronamos, sin que veamos rastro del resto. Esperamos arriba tranquilamente, hasta que decido bajar a mirar a ver si ha pasado algo, porque resulta extraño que les hayamos sacado tanta ventaja, cuando tampoco es que nos hayamos forzado en exceso.



 
Según comienzo la bajada pregunto a unos que subían y me dicen que es que están pinchados un poco más abajo, sigo, me encuentro con más gente y me dicen lo mismo, total que por fin doy con ellos y efectivamente (tampoco es que lo hubiera puesto en duda) pero allí estaban con un pinchazo en la rueda trasera de la bici de MA.


El susodicho cabreado, porque se le había roto lo válvula, la bomba no inflaba (o no sabían meterla para que inflara……….), el caso es que por fin tomo las riendas el miembro de la grupeta más ducho en estos menesteres y por fín consiguió inflar la rueda, tanto, que al final hubo que pararlo porque ya casi la iba a reventar.


Con la misma y tras un buen rato, reanudamos la ascensión y al poco tiempo nos encontramos con Miguel que ya se había aburrido de esperar arriba y decidió bajar a ver que pasaba, aunque ya le habíamos avisado por teléfono de que era un pinchazo.

Una vez arriba MA, ya mosqueado con la rueda no le iba bien, y Enrique decidieron continuar por Iturrieta, mientras que el resto nos marchamos por la ruta marcada inicialmente.

A pesar de que el trayecto entre el alto de Opakua y Santa Cruz de Campezo es prácticamente todo cuesta abajo, el viento sur impidió disfrutar de la bajada, pero una vez giramos hacia Antoñana, aquí sí que nos daba prácticamente de culo.

A ritmo ligero, llegamos a Maestu, subimos Azaceta y a la altura del cruce de Estibaliz, cuando mejor andaba la marcheta………., pinchazo de Miguel.

A reparar y continuar derechitos hasta al Arkatza, donde nos esperaban MA y Enrique (si es que somos muy predecibles).

lunes, 22 de julio de 2013

PREMIOS TOUR 2013

Como curiosidad...........

 
Ganador Maillot Amarillo
450.000 €
Segundo
200.000 €
Tercero y hasta el 25º
70.000, 50.000, 23.000, 11.500, 7.600, 4.500, , 3.800, 3.000, 2.700, 2.500, 2.100, 2.000, 1.500, 1.300, 1.200, 1.000, 950, 900, 850, 750, 700, 650 €
Del 26º al 30º
600 €
Del 31º al 40º
550 €
Del 41º al 50º
500 €
Del 51º al 90º
450 €
El resto que finalice
400 €
Maillot Verde de la Combatividad
25.000 €
Cada sprint al 1º, 2º y 3º
1.500, 1.000 Y 500 €
Maillot puntos rojos de la Montaña
25.000 €
1º Maillot blanco de los Jóvenes
20.000 €
2º, 3º Y 4º de los jóvenes
15.000, 10.000 y 5.000 €
Por cada etapa con el maillot blanco
500 €
1º por cada etapa
8.000 €
2º por etapa
4.000 €
Del 3º al 20º
2.000, 1200, 830, 780, 730, 670, 650, 600, 540, 470, 440, 340, 250, 200, 200, 200, 200 y 200 €
1º, 2º y 3º Crono por equipos
10.000, 5.000 y 2.500 €
1º, 2º, 3º 4º y 5º clasificación final equipos
50.000, 30.000, 20.000, 12.000 y 8.000 €
Equipo líder por cada etapa
2.800 € diarios
Maillot amarillo por día
350 €
Resto de maillots por día
300 €
Corredor más combativo del día
2.000 €
Cota más alta del tour
5.000 €
Bonus por equipo por llegar al final con más de siete corredores
En total 264.000 €

jueves, 18 de julio de 2013

UN CRAK JULIAN SANZ

En mi opinion un crak del 15............

RESUMEN JUNIO Y JULIO 2013

Tras un largo, largo, largo periodo de ausencia, y tras tener que aguantar carros y carretes por “algunos desalmados” compis de grupeta, voy a hacer un breve y sucinto resumen de lo acontecido desde el 1 de junio en que hicimos la prueba Vitoria.

El siguiente fin de semana, no tengo ni idea de lo que hicimos, pero me parece que únicamente anduvimos por la zona, si mayores ambiciones, y teniendo claro que no es poco.

Creo que Juan iba a organizar el ir a Toro, pero por un lado no hubo voluntarios para acompañarle, y por otro acabo tan destrozado la Vitoria (y eso que fuimos lentitos, pero el que no vale, no vale (J), que se le quitaron las ganas.

El siguiente finde parte de la grupeta se macho a la mítica marcha oficial de los Lagos de Covadonga, donde finalizaron sin problemas (creo que fueron Eneko, Oscar y Zigor, pero no estoy seguro del todo), Juan y yo nos fuimos a una brevet de 600 km en Salamanca, donde nos curramos 620 km a 28,6 km/hora de media y yo particularmente acabe muy bien de piernas, pero con el culo totalmente amorotonado (ya sé que es desagradable pero es lo que hay).

El finde siguiente era la Quebrantahuesos y aquí también tuvimos representación de la grupeta por parte de Oscar, donde por supuesto finalizó. Eneko también le iba a acompañar pero un mal llegado en el momento más inoportuno, le provocó que no pudiera acompañarle.

El resto nos quedamos en casita dando las vueltas por las zonas habituales.

Creo que ese finde subimos Bikotz-Gane, que yo tenía ganas de verlo de una santa vez, pero lo subimos por el lado de Orozko, así que no estoy seguro de que cuente.

El siguiente fin de semana, más de lo mismo, rules por la zona con la grupeta y la sociedad, los típicos piques sin mayor ambición y con las correspondientes cañitas de fin de trayecto.

El fin de semana del 6 de Julio, casi toda la grupeta se marchó a Lagos de Covadonga a repetir una etapa sensiblemente similar a la oficial, pero ha realizarla por su cuenta. Según la versión oficial y misteriosamente no hubo ni vencedores ni vencidos, todos subieron silbando como amiguitos, y siendo todos unos ídolos, aunque hay una versión un poco más sangrienta que se cuenta por lo bajini, pero como no estuve presente, no puede decir cual es la real, así que estamos esperando que alguno de los presentes nos cuente la crónica para poder colgarla.

Juan y yo, como preparación a la Madrid-Gijon-Madrid nos volvimos a hacer otra brevet de 600 km, esta vez en Lerma, que como en todas las pruebas organizadas por el CDC de Lerma, pues fue una auténtica gozada en atenciones, servicios, planos hiperdetallados del trazado, un albergue en el kilometro 340 para los que quieran quedarse a dormir, y posibilidad de ducha, bocata y kaña a la llegada. Que más se puede pedir?  Un motorcito camuflado para no tener que pedalear???????.

Por último, el fin de semana pasado, en que el sábado nos fuimos por el puerto Vitoria a Bernedo, Santa Cruza de Campezo y luego a Gasteiz por  Azaceta y el domingo con la Vitoriana bajamos a  Laudio, pasamos a Okondo y volvimos a Gasteiz por la Barrerilla y Aiurdin.

Como veis, los meses de junio y julio han sido, en lo que a la grupeta se refiere y la participación en pruebas ajenas a las habituales, pues bastante intensa.

A partir de ahora volveremos contando las nuevas salidas que realicemos.